Banco Español de Algas

La Semana por la Biodiversidad Marina, que comenzó ayer en los municipios de Guía, Las Palmas de Gran Canaria, Telde, Agüimes y Mogán, promulgará hasta el viernes la importancia de preservar el medioambiente acuático de las Islas.

La investigadora Nereida Rancel y la doctora Carolina Pérez, ambas del Banco Español de Algas (BEA), abrieron el ciclo de conferencias de estas jornadas en el Real Club Victoria de la capital grancanaria, con un repaso sobre los estudios que se llevan a cabo en el centro de investigación, con sede en Taliarte. Entre las aplicaciones más destacadas que tienen las microalgas se encuentran las de creación de fármacos anticancerígenos, la elaboración de cosméticos o la producción de biodiésel a partir de estas plantas.

La responsable de la Unidad de Biología Molecular del BEA, Carolina Pérez, explica que “ahora estamos preparando extractos de microalgas con los que estudiaremos si tienen actividad como antibacterianos y anticancerígenos”. En este proyecto participan empresas privadas junto a un equipo de investigadores del BEA, técnicos y estudiantes universitarios.

Nereida Rancel es una investigadora asociada a la colección del BEA. Su papel dentro de esta Semana por la Biodiversidad Marina es la de, entre otros, mostrar la relevancia de la presencia de algas en los ecosistemas. “Las microalgas son ubicuas, se encuentran en muchos lugares, sobre todo en el agua, y son las primeras en la escala trófica, es decir, son la base de la alimentación”, expone Rancel. Además destaca que dentro las muchas funciones que realiza el BEA en Canarias en aislamiento, conservación y estudio de microalgas se encuentra su cultivo, el cual es barato en el Archipiélago y al que recurren numerosas empresas que usan estas plantas con distintos objetivos.

La doctora Carolina Pérez añade que el uso más importante de las microalgas hoy es el alimenticio. “La espirulina se usa actualmente como complemento por su contenido en proteínas; hay proyectos para introducirla como comestible en países con desnutrición”, señala. También en acuicultura las algas encuentran una curiosa aplicación. La dunaliella es una alga microscópica que actualmente se usa para dar el color rojo a los peces, como el salmón.

Uno de los planes de futuro del BEA consiste en resolver cómo se usan las algas en la creación de biodiesel.

Un proyecto europeo selecciona qué tipo de cultivo marino es el adecuado para producir biomasa a partir de las microalgas, lo que supondría una fuente de energía alternativa al petróleo.

FUENTE: LA PROVINCIA | DIARIO DE LAS PALMAS

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